12 años despues, ¿valdrá la pena la espera?


• Versiones disponibles: PC
• Desarrollador: Blizzard Entertainment
• Fecha de salida: 15 de Mayo (versión digital), 7 de Junio de 2012 (Formato físico para Mexico)
• Precio: $800 (versión digital), $1000 (versión física)
• Especificaciones de sistema utilizadas: Core i5 M480 a 2.67 GHz, 4GB de RAM, Nvidia Geforce 310M 1GB


Análisis Cualitativo

Diablo 3 es la secuela que tardó 12 años en aparecer de la saga creada por Blizzard Entertainment. El juego tiene grandes aciertos, tanto que logra atrapar al jugador aunque éste no forme parte de la lista de seguidores que gozaron con las entregas previas.

El gameplay puede condensarse en “Corre, mata enemigos, recoge oro e ítems, sube de nivel y repite”. Simple y repetitivo, pero infinitamente adictivo y disfrutable, ya que inicialmente los adversarios parecerán simples peleles, pero mientras más avanzas, el juego se hace más difícil. ya que los oponentes se vuelven más fuertes conforme evoluciona la historia.

A pesar de ello no quedas indefenso, ya que tú también incrementas de nivel y obtienes ítems más potentes que facilitan tu labor. El subir de nivel no solo te congratula con un aumento en tus atributos, sino con habilidades extra para tu personaje en cada etapa.

Hay 5 clases de personajes a elegir, cada uno con atributos especiales dependiendo de la manera de juego preferida. En mi caso, utilicé al cazador de demonios, que está especializado en el ataque a distancia. Pese a que los enemigos en ocasiones se juntaban en una horda casi impenetrable, era bastante sencillo abrirse paso entre ellos utilizando todas las habilidades disponibles.

La ventaja de que estás aumentan en cada nivel, es que puedes crear tus propios estilos de juego. Durante la partida jugué por un lado a generar daño mientras me regeneraba, y por otro para mantener a los enemigos lejos bajando su velocidad de movimiento. Esto incentiva a que pruebes todas las habilidades de tu personaje, que si bien parecen limitadas, puedes combinarlas con runas para modificar el efecto que tienen.

La historia es algo que simplemente existe tras bambalinas, puedes pasar todo el juego sin escucharla y aun así no perderte de nada. Oír lo que los personajes quieren decir y ver lo que los cinemas muestran, arroja una historia que narra el regreso de Diablo al mundo y la preocupación de varios personajes al respecto, pero nada verdaderamente profundo. Blizzard hizo un magnífico trabajo con las actuaciones de voz y cinemas, por lo cual es casi un crimen no gozar alguno de estos elementos.

El juego está divido en 4 actos con una duración diferente. Mientras el acto 2 se extiende entre unas 8 a 10 horas aproximadamente, el final no se prolongó más que 3. Esto tiene mucho que ver con la manera en que están diseñados los mapas, pues mientras que los 2 primeros actos son abiertos y se prestan a la exploración, los últimos 2 manejan un mapa más lineal. Si bien en todos tienes que cumplir ciertos objetivos, el segundo es el más tedioso, ya que los enemigos llegan a ser repetitivos y poco interesantes, además de que el desierto amarillo es demasiado plano y aburrido.

La magia del juego no está en estos mapas, sino en los calabozos que tienes que rondar, la gran mayoría totalmente al azar y que cambian cada vez que sales y entras al juego. Esto mantiene fresco el sentimiento de exploración en cada área y no aburre ver la misma pared y la misma vuelta al buscar mas ítems en cofres o tirados por los enemigos.

Hablando de los ítems, estos son vitales para la supervivencia de tu personaje, ya que el poder y defensa depende directamente de cómo te equipes con ellos. Inicialmente encontrarás armas y armaduras sencillas, pero mientras más avanzas estos ítems cuentan con habilidades especiales como incrementar alguno de tus atributos o regenerar vida por segundo. Esto se vuelve totalmente adictivo, ya que al ser generados totalmente al azar, es posible encontrarse con algunos muy buenos desde el inicio y mantenerte buscando mejor equipamento. Esta “randomizacion” es también un lastre, ya que muchas veces te encontrarás con ítems inútiles que estarías mejor vendiendo a alguno de los diferentes mercaderes del juego, o bien a la casa de subastas de Blizzard.

La casa de subastas es el lugar donde puedes comercializar ítems a un precio más elevado en el juego, o bien, comprarlos. Hasta el momento en que se hizo esta reseña, solamente se encontraba disponible la subasta de oro, la de dinero real lo estará en algún momento del año. La implementación de este adherido es buena, ya que permite encontrar ítems raros a solo unas cuantas piezas de oro de distancia, pero la ejecución es lo que pesa, ya que en ocasiones la búsqueda no se completa, la transacción no se realiza y en el peor de los casos, la casa de subastas está deshabilitada, lo que sucedió 3 veces durante la reseña.

Se nota la dependencia que Blizzard quiere generar a esta casa cuando el dinero real pueda ser ocupado, ya que muchos de los mejores ítems que obtuve fueron justamente por este medio, mientras si es hasta cierto punto divertido ver la variedad de objetos que otras personas han encontrado, pero tedioso a final de cuentas, mas aun cuando no hay una opción clara para ordenar por duración o monto de la subasta, solo por precio total. Es lastimoso ver que en tu juego la obtención de estos, está limitada a tu suerte en lo que tiran tus enemigos o lo que obtienes al crear objetos con el herrero

Una de sus grandes desventajas es que debes salir del juego y checar la casa de subastas para ver si lograste vender o comprar algo y regresar posteriormente. Todo esto podría ahorrarse si hubiese alguna implementación durante el juego de la casa de subastas, lo que podría arreglarse con un parche a futuro, por el momento, no es así.

Pese a que el juego es bastante adictivo por si mismo y divertido de inicio a fin, el tedio más grande es que siempre debes estar en línea para poder jugarlo. El juego está diseñado para jugarse de forma individual o con tus amigos en red, por lo que pide siempre tener una conexión disponible. Esto es una bendición y una maldición a la vez: Es extremadamente sencillo conectarte a una partida de algún amigo tuyo, darle un click, y estarás dentro del mundo de él/ella matando demonios a diestra y siniestra. Aunque la diferencia de niveles si puede sentirse al tener un personaje nivel 30 y otro nivel 10, es muy sencillo cambiar de misión a una de menor dificultad para ganar experiencia para tu compañero.

El lastre que carga estar siempre en línea -como es de esperarse- son desconexiones constantes, lentitud en el gameplay y en casos extremos la inhabilidad de pasar la pantalla de inicio. Puede parece que no es algo importante, pero cuando se desconecta el juego de la nada por un error de red y tienes que repetir un segmento del mismo, es cuando se vuelve molesto. Eso sin contar las veces que por razones extrañas el juego tiene lag sin que estés jugando con alguien y los enemigos de la nada “parpadean” y aparecen frente a ti.

En conclusión, Diablo 3 pese a sus ligeros errores de diseño es una experiencia adictiva de inicio a fin, el sencillo gameplay funciona a su favor, teniéndote hasta altas horas de la noche moviendo el mouse de un lado al otro, matando enemigos, recolectando ítems y probando diferentes maneras de jugar tu personaje. No es necesario haberlo jugado previamente para disfrutar de este título. Pese a que es sencillo acabarlo por primera vez, la luz al final del día se encuentra en las dificultades posteriores que presentan un mayor reto y amplían la experiencia, motivando la rejugabilidad. En mi caso me encuentro en la cuarta hora en modo Nightmare y no puedo parar. Estoy enganchado


Análisis Cuantitativo: 9 (Un juego con ligeros errores de desarrollo que pueden afectar no a todos, pero que no demeritan la experiencia completa del juego en cuestión y pueden ser olvidados, dejando un buen juego con horas de diversión)

Sobre El Autor

Psicólogo de día, Videojugador de noche. Mi humor es negro y estúpido, pero serio cuando se tiene que ser. El día que Nintendo saque un StarFox con Multiplayer, dejo de ser una persona socialmente productiva. Twitter @Kojyneox