Por esas veces cuando la única respuesta a todo es ¡no mamen!

Final Fantasy y Metal Gear están celebrando su 25 aniversario, cada uno de manera diferente. Mientras El primero tiene preparado una edición de colección de cada uno de los juegos, el segundo tiene una manera tan extraña de celebrarlo que mas bien parece querer satisfacer su ego que a los fans de la saga, aunque claro, estos se van a tragar todo lo que Kojima les de, así este acompañado de secreciones uretrarles y anales.

En conmemoración de la trayectoria de la saga de Final Fantasy, la compañía lanzara un box set conteniendo los 13 juegos principales, libro de arte, dos discos con la banda sonora y una replica de 20 pulgadas hecha por Amano, todo por el magnifico precio de $450 dólares mas costos de envió. Claro, siendo un poco inteligentes surcando la internet, tiendas y la PSN, pueden comprarse todos los títulos por meros $180 dólares y tal vez, hasta menos.

Si los juegos por separado cuestan tan barato ¿Por qué demonios cuesta tanto esta colección? Para agregarle un insulto a la herida, los juegos son en formato físico únicamente siendo jugables en su consola original o en uno de los modelos retro compatibles de PS3.

Square Enix pensó en sus fans y esta cobrando por el privilegio de introducir tu pene en cada uno de los orificios de cada disco, para tu completo e infinito placer. Si eres mujer, es una pena, pues parece no haber en la caja un vibrador en forma de Sephiroth, así que tendrás que quedarte sin ese clímax que tendrán los hombres de masturbarse gloriosamente con los discos, mientras lloran viendo el libro de arte apretándose los pezones con pinzas para colgar la ropa; gritando Fabula Nova Cristalis a todo pulmón al eyacular.

Kojima por su parte, quiere mostrarnos su ego a través de sus pantalones con una película de la saga de Metal Gear. No contento con las ya mas de 357 horas de cinemas contenidos en los juegos , espera que te sientes por otras 2 horas (si es que no es trilogía de 8 horas) en un cine a ver la conversación entre 2 ancianos mientras fuman en un pastizal, acompañados claro, por paneos interminables de cámaras en todos los ángulos habidos y por haber. Culminando en Zoom al rostro de uno de ellos con música de Saxofón melodramático en el fondo.

Se espera estas conversaciones sin sentido sean un ciclo interminable conteniendo las palabra “Coronel”, “Mayor”, “Metal Gear”, “lalilulelo”, “Codec” y “FoxDie”, “Patriotas” y “Snake”.

Si la historia no nos falla, las adaptaciones a la pantalla grande de los videojuegos no terminan en una buena transicion, principalmente por intentar aterrizarlos en la realidad y perder ese sentido de lo irreal y fantástico que llama la atención. Solo vean lo que sucedió con Super Mario o Street Fighter.

Recordemos pues, que Metal Gear es una saga basada en un militar clonado que debe detener un tanque con capacidades nucleares que camina en 2 patas, no contento con esto, introduce la visión de un ninja cibernético haciendo Capoeira mientras sostiene en sus piernas a 3 robots bípedos de mas de 1 tonelada cada uno. No olvidemos el tipo que se injerto un brazo del hermano del soldado clonado después de que este fuese cortado por otro ninja cibernético; o el soldado cuyas nano maquinas le permiten sanar disparos de bala y caminar por encima del agua.

Tan real como el albañil de la esquina que se cree inmortal por tomar tonayan.

Kojima necesita ubicarse en su realidad, sabe hacer videojuegos y lo ha hecho por 25 años. Si su principal meta en la vida es hacer una película, que lo haga, pero sin echar al fuego todo lo que ha creado con Metal Gear. Si la película sucede, en verdad espero sea una buena adaptación, pero estaré muy decepcionado si Kurt Russel no es llamado para interpretar a Solid Snake o Big Boss.

Tan original, que no tiene nombre clave, el hijo de puta se llama Snake

Tan original, que no tiene nombre clave, el hijo de puta se llama Snake

El aniversario de una saga de videojuegos debería ser un evento para celebrar a los fans que han seguido la trayectoria del mismo, otorgando algo dirigido hacia ellos, o al menos, empaquetarlo de la mejor manera posible como Street Fighter o Kirby. No un festival al ego masturbatorio del creador o la compañía que lo dirige y su amor al dinero.

Ahora bien, si aun quieren comprar esa edición de $450 dólares de Final Fantasy, no se olviden de comprar su dildo complementario de Dragón, ya saben, para que sientan el poder de Bahamuth dentro de ustedes en todo momento.

Y es que en verdad Square-Enix y Kojima, ¡NO MAMEN!

Sobre El Autor

Psicólogo de día, Videojugador de noche. Mi humor es negro y estúpido, pero serio cuando se tiene que ser. El día que Nintendo saque un StarFox con Multiplayer, dejo de ser una persona socialmente productiva. Twitter @Kojyneox

  • Mehe

    En mi humilde opinión, considero que el celebrar los 20 o 25 años de una serie de juegos debería ser como un cortés ademán y un "gracias" para nosotros los fanáticos por ser leales y apoyar a una saga durante tanto tiempo, no solo una excusa para buscar relanzamientos y compilaciones o como aquí se menciona para enaltecer el ego del creador sin importar la escasa o exuberante calidad de su obra. Por lo que he visto, van de lo muy frugal, como la de Mario, que me decepcionó por consistir solo de relanzar un juego muy viejo sin mejoras ni cambios, a esta de Final Fantasy con todos los juegos en un paquete supuestamente especial a un precio más alto que conseguirlos todos individualmente.

    Por otra parte, me molesta que la tendencia de los juegos ahora es "ver hacia el pasado" y solamente eso, queriendo resurgir las sagas a su gloria de décadas pasadas solamente con el argumento que estoy harto de oir de que "Es para que los veteranos los recuerden y para que las nuevas generaciones los conozcan". Es hasta cierto punto aceptable pero ya abusaron de eso. En lugar de añorar grandes éxitos o tratar de imitarlos se debería buscar llevar los juegos a dimensiones y contextos no explorados, proponer e intentar cosas nuevas. Aún así, comprendo que no es una solución completa, porque los veteranos dirán "Ësto ya no es lo que yo conocí, ya no es lo mismo", pero hay que admitir que lo único estable es el cambio y como jugadores debemos mantener la mente abierta para admitir lo que advenga en esta afición que tanto nos gusta que son los videojuegos.