El camino al infierno nunca fue tan colorido.

Ficha Técnica

Consola: PC, PlayStation 3 (reseñada), Xbox 360
Fecha de lanzamiento:
25 de Septiembre de 2012 (PS3 y Xbox), 3 de Octubre de 2012(PC)
Desarrollado por:
Arkedo Studio

Publicado por: SEGA
Precio:
$15 dólares, 1200 Microsoft Points

Análisis Cualitativo:

Ash es el príncipe del infierno, aun siendo un conejo, tiene la enorme fama de ser sanguinario, cruel y mezquino con sus súbditos. Aunque es respetado por todos los monstruos del averno, fue fotografiado mientras se bañaba junto a su mayor afición: un patito de hule.

Esto ha causado que una gran cantidad de sus súbditos pierdan el respeto por el, por lo que para recuperarlo, tendrá que hacer lo más sensato posible, eliminar a los 100 monstruos que han visto aquellas comprometedoras fotos.

Hell Yeah! Wrath of the Dead Rabbit es un titulo de plataformas que inyecta un poco del genero “metroidvania”, ya que varias secciones de los diferentes niveles se encontraran bloqueadas, requiriendo mejorar el armamento y habilidades para continuar avanzando.

Ash cuenta con dos ataques principales: un taladro en forma de sierra y una variedad amplia de armas. Mientras el taladro pretende ser el arma principal para atacar a los enemigos y jefes del juego, rápidamente se vuelve casi inservible ante las armas más potentes del juego como escopeta, lanza misiles y hasta un rayo láser. El control para ellas requiere apuntar con el stick derecho y apretar otro botón para disparar, es algo estorboso y que toma tiempo acostumbrarse.

La variedad de estas armas es excepcional, cada una se siente única de la otra, mientras una ametralladora puede causar daño a varios enemigos en pantalla, la escopeta causa mucho daño en una zona designada. Cada nueva arma puede comprarse en las tiendas de cada nivel. Aunque hay mucha variedad y armas únicas como una pistola de agua bendita, muchas se ven opacadas por la fuerza de las más avanzadas y quedan inutilizables. Irónicamente, la escopeta que se obtiene en los primeros niveles es útil hasta el último nivel del juego.

Cada nivel requiere eliminar un cierto número de los 100 monstruos para avanzar, los cuales se encuentran esparcidos en cada nivel y separados por precipicios, plataformas móviles, picos y hasta secciones de nado. Al principio requieren solo del taladro para derrotarlos, pero el jugador necesita moverse hacia el mientras se aprieta un botón que activa el ataque, dejandolo abierto a mucho daño. Una vez introducidos los monstruos con campo de fuerza todo cambia, ya que ahora debe hacerse un uso casi exclusivo de las armas para derrotarlos, haciendo que el taladro quede inservible casi en su totalidad, útil solo para cavar por ciertas paredes.

El estilo grafico es lo que mas llama la atención, el cual se luce en cada escenario con buen uso de colores vividos. Desde el oro y cañones en el nivel del casino, pasando por el vivido fuego y rocas del infierno y sus criaturas “satánicamente tiernas”, hasta el nivel “tierno” con nubes sonrientes, arcoíris y dulces acompañados de una canción sobre lo bonito y adorable que es Ash como conejo que lo cierra con broche de oro. Detalles como estos que hacen divertida y única cada una de estas escena y hacen casi sentir que se juega una caricatura.

Por desgracia estos detalles no se cuidan en el diseño de niveles, muchas veces estos tienen mas de 2 rutas a seguir y es fácil perderse siguiendo el confuso radar que indica el próximo monstruo a eliminar. Peor aun, algunos de estos requieren una manera especial para eliminarse, la cual puede no encontrarse cerca o requiera un uso complejo de armas y elementos del escenario para lograrlo. p>

En otras ocasiones, se requiere de un poco de prueba y error para encontrar el modo de eliminar a alguno de estos monstruos, gastando algo del tiempo del jugador en encontrarlo.

Uno de los problemas que se acarrean durante todo el juego es la injusticia ante los ataques. Si el jugador dispara algún arma a los enemigos y estos no se encuentran dentro del rango de visión, no hará daño. Caso contrario si el que ataca es un oponente, ya que el jugador será dañado aunque no vea donde esta. Algo así como “si no me ves, no me puedes tocar”

Esto podrá parecer una queja sencilla, pero cuando muchos enemigos se agrupan en pantalla o se pelea con alguno de los 100 monstruos, es frustrante que los ataques no hagan contacto alguno, pero si Ash recibe daño. Sumado a que cada uno de estos enemigos al bajar toda su energía activan un Quick Time Event para eliminarlo por completo, llega a ser molesto y tedioso, principalmente porque no todos tienen una animación de derrota única y muchos se repiten.

Algunos de estos QTE son entretenidos y van de la mano al estilo caricaturesco del juego pero llegan a romper el ritmo cuando al fallar reducen la energía del jugador dejándolo presa fácil. Si los enemigos tienen éxito en derrotar a Ash, debe regresar hasta el ultimo checkpoint que en ocasiones esta lejos del jefe y sin un lugar para recuperar energía .

Al eliminar a cada uno de los 100 monstruos se retiran a una isla donde puede asignársele una labor, otorgando items para ser utilizados en el juego principal. Esta opción requiere salir de la campaña y accederla desde el menú principal. Aunque es solo una opción, no cambia en nada la experiencia total del juego y mucho menos brinda alguna ayuda necesaria, por lo que pudo ser eliminada por completo.

Hell Yeah! Esta conformado por varias ideas que en ocasiones conflictuan unas con otras, los colores vividos junto con el dialogo cómico crean casi una caricatura jugable. El problema es que lo estético queda en segundo termino cuando el combate es estorboso y algunas secciones confusas. El juego es divertido cuando estas ideas se encuentran en un punto medio, pero cuando se encuentran en lugares distintos, llega a ser tedioso y repetitivo, dejando al titulo como un buen concepto pero cuya ejecución pudo ser mejorada.

Lo bueno: Los colores vividos, diálogos cómicos y la gran variedad de personajes crean una caricatura jugable con situaciones chistosas y en ocasiones estúpidas que llegan a sacar una que otra carcajada.

Lo malo: Los niveles llegan a ser tediosos junto con el combate, cuyas reglas no aplican a los enemigos igual que al jugador. La repetición de batallas por culpa de los QTE es molesta.

Análisis Cuantitativo:

6.5

(Un juego arriba del promedio cuyas ideas de desarrollo no se concretaron por completo, pueden tener un publico muy limitado, o brindar diversión a un público específico)

Sobre El Autor

Psicólogo de día, Videojugador de noche. Mi humor es negro y estúpido, pero serio cuando se tiene que ser. El día que Nintendo saque un StarFox con Multiplayer, dejo de ser una persona socialmente productiva. Twitter @Kojyneox