Por esas veces cuando la única respuesta a todo es ¡no mamen! (contenido apto para mayores de 18 años)

Mientras Bioshock Infinite relego a Elizabeth a la parte trasera de la portada, The Last of Us puso a Ellie en la parte frontal. Mientras los primeros justificaron su decisión para alcanzar a una audiencia mayor, los segundos se presentaron como una decisión que podría afectar las ventas del título.

Se entiende que son decisiones hechas por la gente de marketing, buscando vender la mayor cantidad de copias posible, pues como saben, hacer un videojuego no es nada barato. Lo que no es entendible es la reacción de los “fans” desde lo mas recóndito de su vagina llena de arena, quejándose directamente y pidiendo una mejor portada, buscando así, se les saque esa arena con una excavadora.

La portada de un videojuego no es mas que una imagen para identificarlo entre la pila soldados genéricos que tanto abundan en las tiendas. Bioshock Infinite muestra al protagonista como un tipo caucásico bien vestido con chaleco de piel de tiburón alado, habilidades posiblemente sobre humanas con una escopeta y unos testículos forjados por el mismísimo Hefesto, tan duros que el cielo se prende en llamas ante su mera presencia. Posiblemente nunca se le vea la cara durante la historia y mucho menos se haga referencia a sus flameantes tenates, pero gracias a la portada se conoce.

Las banderas se incendian ante su mera presencia.

Las banderas se incendian ante su mera presencia.

¿La simple descripción de Booker DeWitt les vendió el juego? Felicidades, le dieron la razón al equipo de marketing del señor Levine cuya portada estaba orientada a cautivar el ojo de un sector especifico, mientras que los fans de Bioshock lo compraran con la mera aparición del nombre en la portada. Podrían poner una imagen de Kevin Levine en tanga y aun así lo comprarían, pues el contenido del mismo no es un reflejo de la portada, aunque no dudamos que hubo algún deseo en la compañía por meter a Levine en tanga por ahí.

Las portadas pueden ser un instrumento poderoso para atrapar la atención de quienes no están tan informados sobre el mundo de los videojuegos, el ejemplo mas reciente siendo Catherine. Si nos fuéramos solo por la portada, podríamos creer que es un título donde puedes tener relaciones coitales con dos chicas y para jugarlo a gusto debes aprender a controlar al personaje con una sola mano mientras frotas tu perineo con la otra, en realidad, Catherine es un puzzle con una historia envolvente sobre las relaciones de pareja y la infidelidad.

Solo imaginen las cantidades de loción para manos sin usar.

Solo imaginen las cantidades de loción para manos sin usar.

Si la queja principal de esta portada es porque “debería ser arte”, como diría el buen Roberto Sáinz de Langaria: “Si en realidad les interesará el arte del juego, comprarían los art books y ni se andarían con mamadas del boxart.”. En resumen, la portada del juego es solamente un instrumento para que la casa desarrolladora capte la atención de quien no sabe de que trata el juego y elevar ventas; el fan ya sabe el contenido del título y decidió si comprarlo o no con el primer video, pero si busca la portada de Elizabeth (en este caso) para enrollarla en su pene y darse placer sexual, debería de pensar antes que nada: ¿Por qué demonios esta enrollando su pene en papel?.

Quien es de esos últimos, hágase el favor de seguir el consejo anterior, compren el libro de arte o vayan a google images, arranquen o impriman la imagen que mas les guste, háganla rollito, separen sus cachetes posteriores e introdúzcanlo hasta adentro de su ser; repitan esta acción cada que jueguen, porque para eso les va a servir quejarse y más cuando el mismo Levine les esta dando una portada reversible.

Y es que en verdad gente, ¡NO MAMEN!

Sobre El Autor

Psicólogo de día, Videojugador de noche. Mi humor es negro y estúpido, pero serio cuando se tiene que ser. El día que Nintendo saque un StarFox con Multiplayer, dejo de ser una persona socialmente productiva. Twitter @Kojyneox