Una propuesta tanto buena como mala

En el episodio más nuevo sobre la legislación en nuestro país, surge una propuesta de ley que busca “afectar” directamente este pasatiempo del que tanto gustan chicos y grandes: los videojuegos.

Esta propuesta de ley federal pretende asignar una clasificación a los videojuegos que llegan a nuestro país, logrando que videojuegos violentos no lleguen a las manos de menores de edad.

Si revisan las cajas de los videojuegos más cercanos a ustedes, notaran la clasificación de la ESRB tanto en el frente como al reverso de ella. Parece que el senador Carlos puente nunca ha visto una caja de videojuego, pues se está basando en la clasificación de PEGI que es predominantemente Europea. Se pretende pues, que con esta ley los

videojuegos en México tengan una clasificación especial que es la siguiente:

A+7: Videojuegos aptos para niñas y niños mayores de 7 años. Estos deben reunir las características establecidas para los videojuegos aptos para todos los grupos de edades, pero pueden incluir agresividad mínima dentro de un contexto cómico o de fantasía.

B+12: Videojuegos aptos para adolescentes. Estos pueden incluir violencia ocasional sin que se haga apología de ella, uso ligero de lenguaje procaz y/o imágenes o referencias sugeridas más no manifiestas, sin que constituyan el eje central de la trama.

B+16: Videojuegos aptos para adolescentes mayores de 16 años. Estos pueden incluir violencia y lenguaje procaz, siempre que contribuyan a una mejor comprensión de la trama, así como imágenes o referencias sexuales implícitas ocasionales, más no ilustradas, en un contexto no degradante. Además, pueden contener imágenes o referencias sobre el consumo moderado de tabaco o alcohol pero sin mostrar su preparación y en un contexto que no lo promueva.

C: Videojuegos aptos sólo para mayores de 18 años. Estos pueden incluir violencia, lenguaje procaz y frases en doble sentido, incluso si no se justifican en el contexto del videojuego. También pueden incluir imágenes o referencias de carácter sexual explícitas o imágenes de consumo de tabaco, alcohol u otras sustancias adictivas, en un contexto que no lo promueva o estimule.

D: Videojuegos aptos para adultos, con alto grado de violencia, lenguaje procaz, imágenes sexuales explícitas, y consumo de sustancias adictivas.

Si leen todo el documento aquí mismo, notaran que siguen poniendo a los videojuegos como cúmulos de violencia, discriminación sexual, racial, tortura y xenofobia. De todos los supuestos anteriores, el único que es vigente es el de la violencia, porque al menos no tengo en memoria reciente algún juego donde se haga discriminación sexual, racial, existan actos de tortura o se promueva la xenofobia. Inclusive hay títulos que buscan eliminar todos estos alegatos como Mass Effect.

En lo personal, estoy de acuerdo en que se hagan respetar los rangos de edad en los videojuegos y que no se vendan estos a menores de edad sin estar acompañados por sus padres, haciéndolos participantes activos en el proceso de juego y multando desde 500 salarios mínimos a la tienda que no lo cumpla. En Estados Unidos GameStop no tiene permitido vender títulos T, M y AO a menores de edad sin identificación, pero en México esto no sucede, las tiendas prefieren vender el titulo y llevar dinero a sus cajas fuertes que tomarse el tiempo para pensar ver si el niño de 10 años que llego con un fajo de billetes debería de estar jugando Gears of War.

Si se llegase a aceptar esta propuesta de ley, veríamos entonces un gasto innecesario en la reimpresión de portadas con nuevas clasificaciones Mexicanas, además de un retraso en la distribución de los mismos, pues requerirían un proceso de aceptación de 15 días para dar luz verde a la distribución.

Sencillo seria mantuvieran la propuesta sin la posible reimpresión de caratulas, simplemente aceptando la clasificación de la ESRB y llevando acabo el supuesto listado publico de los videojuegos por categorías.

De lo contenido en la propuesta, posiblemente el extracto más indignante es el siguiente:
“La responsabilidad del uso y/o abuso de los videojuegos se deja en demasiadas ocasiones en manos de los padres sobre todo entre niños y adolescentes (al igual que ocurre con la televisión). Sin quitar responsabilidades a los padres, creemos que esta exclusividad no es del todo justa debido a que la actividad laboral, los hábitos culturales y las relaciones de incomunicación hacen que los padres no sepan, en muchos casos, el tipo de actividad que realizan sus hijos delante del ordenador o de la videoconsola.Además, en una sociedad globalizada no se puede dejar la única responsabilidad a los padres, mientras publicidad, televisión, amigos, ocio, apuntan en otras direcciones.”

Este extracto quita toda responsabilidad a los padres, casi poniéndolos como “pobres, tienen que trabajar y pues no tienen tiempo para cuidar a sus hijos ni estar al pendiente de ellos”, de ser así, ¿Por qué tiene hijos entonces?.
Un hijo es una responsabilidad, es la oportunidad de forjar una mejor persona y criarla en este mundo a base de valores. Por desgracia, muchos niños en México no son vistos más que un accidente, un estorbo o un condón roto.

Es responsabilidad del padre saber que ve en la televisión, la computadora y ultimadamente los videojuegos con los que se entretiene su hijo, si él o ella no lo hace, nadie más lo va a hacer.

La principal y más popular queja ante los videojuegos es que incitan a la violencia, y según esta propuesta, al bullying. Como psicólogo que trabaja con niños y adolescentes puedo decirles que un videojuego, una película o una serie de televisión no hacen a un niño más o menos violento, es el entorno en el que se desarrolla dicho infante. Si vive en un hogar donde abunda el respeto, el amor, la tolerancia y los padres se preocupan por explicar que todo lo visto en la televisión, películas y videojuegos no es mas que ficción, es muy poco probable que el niño sea violento.

Si el niño crece dentro de un entorno poco favorecedor donde predominan los gritos, golpes e insultos además de una carencia considerable de afecto, es muy probable que el infante tenga problemas para interactuar con sus iguales y desarrolle conductas violentas que a futuro le generen problemas de relación y legales.

Antes que todo esto, se debe de enseñar a los adultos a ser mejores padres y enseñar con afecto, reglas y limites, entonces así podremos ver un considerable decremento en conductas violentas, no al limitar la llegada de un videojuego a las manos de un niño.

Si quieren dar su punto de vista al Senador, háganlo mandando un correo electrónico a carlospuente@senado.gob.mx

Sobre El Autor

Psicólogo de día, Videojugador de noche. Mi humor es negro y estúpido, pero serio cuando se tiene que ser. El día que Nintendo saque un StarFox con Multiplayer, dejo de ser una persona socialmente productiva. Twitter @Kojyneox